Agradecer en la desdicha


Hoy con el Programa de Cárceles empezamos a despedir el año en la Unidad 48 de San Martín. Las fiestas en los penales son un momento de especial tensión. Muchos presos se sienten abandonados por sus familias; algunos creen que delinquieron en nombre de ellas y sin embargo los dejan a su suerte. Incluso los que tienen el acompañamiento de su entorno, se ven obligados a soportar en los días de fiesta más encierro que el habitual: por la disminución del personal penitenciario son llevados a sus celdas entre las 2 y las 6 de la tarde del 24 y el 31 de Diciembre, y permanecen solos hasta la mañana siguiente. Cenan aislados en su celda y buscan hundirse en el sueño hasta que el momento pase.
Son días de enorme frustración y en consecuencia, días en los que suele aumentar la agresividad en los distintos Pabellones.
Pero hay islas donde algunos detenidos que pudieron poco a poco reconectar con su propia paz, pueden sentarse a una mesa y agradecer. Hoy los internos del Pabellón 7 agradecieron a los voluntarios del Arte de Vivir que sostienen el trabajo en los penales, por acompañarlos a lo largo del año. Agradecieron tener la dicha de encontrar momentos de calma interior en medio de sus tormentas personales, saberse cuidados y contenidos. Agradecieron por la amistad que nos va uniendo a lo largo de las prácticas que llevamos adelante durante todo el año. Agradecieron que haya entrado el yoga y la meditación a sus vidas para mostrarles una dimensión de sí mismos que no conocían. Agradecieron por la existencia del pabellón de El Arte de Vivir que los cobija (sí! increíblemente agradecieron algo que es inherente a su propio encierro!). Algunos agradecieron ser conscientes de sus errores, otros agradecieron que estuviéramos ahí a pesar de sus errores.
Cada uno a su turno dijo GRACIAS y juntos invocamos ese mantra que dice “Que podamos ser protegidos. Que podamos ser nutridos. Que podamos unir nuestra fuerza en beneficio de la humanidad. Que nuestro aprendizaje sea luminoso y lleno de alegría. Que no seamos envenenados por las semillas del odio hacia nadie. Que haya paz para nosotros y paz entre nosotros. Om, shanti, shanti, shanti”.

Las cárceles de Brasil también respiran


El programa de Cárceles de El Arte de Vivir destacado en la tapa del Del Diario de Pernambuco, Brasil.

(por Anamaria Nascimento)

Detenido en el Presidio Juez Antonio Luiz Lins de Barros, Luiz Alberto Pessoa, de 42 años, cuenta que vio el mar sin salir de la unidad que integra el Complejo Carcelario de Curado, antiguo Aníbal Bruno. La experiencia tuvo lugar durante una sesión de meditación en un curso que se dio para 53 internos. El taller forma parte del Programa de Cárceles, creado por la Organización Internacional El Arte de Vivir

Las clases sobre técnicas de yoga, meditación y respiración tienen lugar en la iglesia localizada entre los pabellón del presidio que tiene capacidad para 992 detenidos pero alberga actualmente a 3228 internos.

El curso sigue el mismo modelo que los ofrecidos en prisiones de Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y México. En Brasil, experiencias semejantes fueron realizadas en Río de Janeiro en 2012Captura de pantalla 2015-11-13 a las 15.30.09.

 

Luiz Alberto dijo que la experiencia fue positiva y que logró sentirse más liviano después de cada
meditación. “Empezamos el curso con meditaciones en tiempos más cortos –dijo-. Después conseguimos dejarnos llevar… Vi la playa… Otros vieron a su familia… y otros el campo…”

 

Fotos: Fernando Portto/SJDH

Hasta el asesino más violento puede volver a su verdadera naturaleza


¿Dónde se inician los ciclos de violencia? ¿Cuál es el gen que contamina a todas las sociedades, desde las más pobres hasta las más avanzadas?

VenezuelaLa violencia hoy está en nuestras casas, en nuestras vidas, a veces de
manera inconsciente en la relación entre padres e hijos. Y la cárcel no está solo tras las rejas: puede ser una cárcel nuestra propia casa, nuestra propia vida, nuestra pareja, nuestro propio cuerpo. Se puede vivir encarcelado en uno mismo.
El gen de la violencia está a diferente escala en cada uno de nosotros, y por eso la reducción de la violencia parte de cada uno mismo.

Somos responsables de volver a conectarnos de cero con lo que somos, con nuestra esencia, que en realidad es puro amor, y des
de ahí rearmar la trama social.

Hasta el asesino más violento puede volver a su verdadera naturaleza, q
ue es la alegría y el disfrute de la vida, si reduce los niveles de la hormona responsable del stress y la violencia en su cuerpo.

Las técnicas que se enseñan en el programa Cárceles que el Arte de Vivir lleva a los penales, probaron este hecho con resultados favorables en más de 10 mil internos que ya tomaron los cursos en Argentina y miles de más en el resto del mundo.

El Programa se ofrece en más de 20 unidades penitenciarias en Argentina y en otros países de latinoamerica como Venezuela, México, Colombia, Chile, etc. Donde se hace yoga, ejercicio intenso para el cuerpo, reposo intenso para la mente, juegos. Y la acostumbrada pregunta del final a los internos: ¿Se sintieron libres a pesar de estar presos?. Y la respuesta siempre: Sí.
Venezuela 4

Después del curso, Algo Cambió.


Desde el año 2006 el Programa de Cárceles de El Arte de Vivir ha beneficiado a más de 10 mil internos en la Argentina.

En este video podrás escuchar los testimonios de algunos de ellos. Sus palabras inspiran y transmiten agradecimiento, amor, entusiasmo y amistad.

Estos testimonios resaltan que el curso Prison SMART ha contribuido en la manera de ver la vida de quienes están privados de su libertad.

Sentirte Libre, dentro de la Cárcel


¿Alguna vez te imaginaste cómo debe ser vivir adentro de una cárcel?

Este testimonio puede ser que te sorprenda.

Desde 2011 el Pabellón 7 del Penal 48 de San Martín se convirtió en el “Pabellón de los Respiradores”. Un grupo de voluntarios de El Arte de Vivir asiste todos los días al penal a realizar las prácticas de respiración con los internos que han hecho el Programa de El Arte de Vivir y cumplen con las pautas de no violencia.

Daniel Buda coordinador de proyectos en el Programa de Cárceles nos cuenta en este video los cambios positivos de quienes viven en este pabellón.